viernes, 12 de diciembre de 2014

ALDEAS INFANTILES SOS - PUEDES HACER MUCHO CON MUY POCO - NO MIRES A OTRO LADO

TE PEDIMOS QUE LEAS ESTE POST COMPLETO, NO POR NOSOTROS, SINO PORQUE PENSAMOS QUE ES IMPORTANTE.

Terremoto desolador en 2010 en Haití.
Puerto Príncipe (Haití) un mes después del terremoto-
En Febrero de 2010, mi amiga Maribel y yo (Tomy), nos topamos con una gran realidad al ir de
voluntarios a Puerto Príncipe (Haití), un mes después del terremoto que destruyó casi por completo la capital y muchas zonas de su entorno. Personalmente existe un antes y un después en mi vida. Es triste vivir en primera persona la dejadez del ser humano para con los demás. Es muy duro y hasta traumático, comprobar que lo que en la maldita caja tonta se dice, no es ni la mitad de la realidad cruel que infringimos directa o simplemente por omisión. Ante el sufrimiento de otros, no querer saber nada y dar por supuesto que el mundo es así, mirar a otro lado y excusarse en frases típicas absurdas, es tan grave, o mas, como aprovecharse de las penurias de cualquier pueblo que lo único que quiere es vivir como lo hacen los demás. No creo, ni pienso que seamos mejores que nadie, de hecho todos decimos que no los somos, pero entonces, no entiendo, por qué actuamos como si lo fuésemos y no nos afecta para nada la desesperación de seres inocentes.

Lo que aprendí personalmente a través de este voluntariado con Aldeas Infantiles, fue que existen personas en este mundo que sí se preocupan por los demás. Que aunque la esperanza de que las cosas cambien, sea mínima, algunos viven para y por ello. Porque, qué pena y desgracia para todos, si esos pocos no existieran. Este mundo sería aún peor y mas despiadado. Ellos son el freno a tanta sinrazón. ALDEAS INFANTILES con su enorme labor en tantos países, es un gran ejemplo de ayuda y bondad. Altruismo para con los niños. Pequeños indefensos, que el único delito que han cometido, es nacer en un lugar y época diferentes al niño que lo hizo en una familia feliz y acomodada.

Campamento de Aldeas en Puerto Príncipe.
Will y yo en el campamento de Aldeas en Puerto Príncipe
En los días que estuvimos en San José (Costa Rica), me reencontré con mi hermano de espíritu, con ALDEAS INFANTILES. Una persona que debería ser reconocida de alguna forma, como tantas otras que se sacrifican sin esperar nada a cambio. Solo sabe que debe hacerlo porque es justo hacerlo. Will, mi hermano por siempre, un Costarricense ejemplar.
Persona que admiro y de la que aprendí mucho cuando nos conocimos en Haití, él como cooperante y yo como voluntario de Aldeas.

Presenté a Marieta y Will, siempre sonriente y dispuesto. Quería que Marieta viese como trabaja ALDEAS INFANTILES visitando una Aldea. Will trabaja en la de Tres Ríos, cerca de San José, desde hace mas de 15 años, y nos iba a llevar para hacer una visita. Me gustaría contaros que supuso para Marieta esta experiencia y qué planes tenemos para intentar aportar, aunque solo sea, un pequeño granito. Por sensatez, no podemos mostrar imágenes ni dar datos concretos, ya que ALDEAS INFANTILES se dedica a trabajar con niños y debe protegerlos, orientarlos, darles educación, cariño y reconducir sus vidas para que saquen de su interior tanto mal recibido, porque normalmente son pequeños que vienen de familias destrozadas, de la calle, huérfanos, maltratados y mil historias que romperían los corazones mas duros de este mundo. 

Era un día lluvioso y gris en la pequeña aldea a la que llegamos, que alberga a unos 100 niños de todas las edades (hasta un máximo de 18 años). Nos recibió la psicóloga encargada de dar apoyo a estos pequeños. Una chica joven, sonriente y simpática nos comenzó a explicar, mientras nos mostraba la aldea, cómo ALDEAS INFANTILES trabaja. 
Reapertura de la escuela de Aldeas en Puerto Príncipe.
Reapertura de la escuela en la aldea de Puerto Príncipe (Haití)
Gracias a la cooperación, donaciones y voluntariado.
Resumiendo y esperando no equivocarme, ALDEAS INFANTILES, acoge a niños y niñas de hasta 18 años de edad con diferentes problemas. La gran labor que desarrollan, no sólo es acogerlos y recuperarlos de sus trauma. Básicamente explicado, los agrupa como en pequeñas casas, donde viven un número limitado de niños y niñas y son cuidados por trabajadoras llamadas TIAS. Hacen vida normal (como la figura materna) e intentan que sea como un hogar y una pequeña familia, porque por desgracia, la gran mayoría de ellos, lo único que necesitan es cariño, amor y comprensión, cosa que no han conocido y que los estigmatiza irremediablemente. 
ALDEAS INFANTILES no sólo los acoge y cuida, da cariño y alimenta, si no que cada aldea se asemeja a un pequeño pueblo, donde intentan darles ofrecerles diferentes actividades para que se sientan integrados, los escolarizan y los educan, y cuando llega la hora de ser independientes, los ayudan y orientan laboralmente, para que su mundo destrozado antes de llegar a la aldea, ya no sea tan negro y tengan alguna esperanza. Esta es la ENORME labor que ALDEAS INFANTILES desarrolla en todo el mundo. Y sí que valen de algo las donaciones, por supuesto que sí. Así que; "el dinero se pierde", "se quedan con las donaciones" y frases por el estilo, mejor guardarlas y reflexionar sobre que triste es excusarnos por no tener valor de asumir las consecuencias de nuestra sociedad. Seamos francos, SOMOS INOPERANTES, PORQUE ES MÁS FÁCIL MIRAR A OTRO LADO, PERO LA CONCIENCIA DEBERÍA CORROERNOS POR PERMITIR QUE ESTAS COSAS PASEN. 

Mientras caminábamos por la aldea, charlando con la Psicologa de todos estos asuntos, seguía atento el cambio que se iba produciendo en Marieta. Veía como su cara se tornaba sonriente en ocasiones y triste e indignada en otras. Había pocos niños, ya que la gran mayoría, estaban en el colegio en ese momento. Inmersos en el debate sobre la eterna pregunta de "qué locura lleva a que esos niños estén donde están", nos topamos con unos chicos muy simpáticos, amables y educados que nos preguntaban cosas sin parar. Ya sabían que íbamos porque Will (su papá como muchos le llaman) les había dicho que estaríamos. Se les notaba expectantes. En un instante estábamos dentro de una de las pequeñas casas, con unos 6 niños y niñas de diferentes edades. Nos mostraban la casa, pequeña, con lo justo, la TIA preparando comidas para atenderlos y ellos felices de tener visita de gentes de otros lugares. No paraban de preguntarnos sobre España, sobre nosotros, reir, acariciar los tattoos de Marieta, hacernos reir y sentir cuán necesitados de cariño están. En esas casitas humildes, pero acogedoras, emulando un hogar que nunca tuvieron, nos hicieron sentir como en casa, nos abrumaron con su educación y ansias de saber, nos llenaron de cariño y nos embargaron con tanta inocencia rota, una inocencia que desean, desesperadamente, recuperar.Porque alguien, algo o todo, en algún momento se la robó injustamente. Una hora de nuestro tiempo fue como un año de aprendizaje para los dos. 60 minutos insignificantes fueron algo de lo que estos niños y niñas hablarán, porque desean conocer, no tienen nada pero lo tienen todo, GANAS LOCAS DE VIVIR. Nos regalaron felicidad y nos mostraron la bondad del inocente injustamente maltratado por un mundo cruel. Esa es la realidad de nuestra inactividad.

Actívate y ayuda.
PODEMOS AYUDAR

Marieta estuvo absorta todo el día, abstraída, intentando comprender por qué. Poco a poco, los días la hicieron volver a ser ella, pero Marieta ha cambiado y lo siento así cada vez que la miro. Les prometimos volver, queremos volver, y esperamos contarlo, porque pensamos que este mensaje debe llegar. 
No existen sólo a través de una pantalla, son reales y sufren, y creemos que debemos intentar mostrar ,al menos, lo que podamos. Con que solo una persona que se interese por ayudar de alguna forma, al leer esto y lo que vivamos en este sentido en el futuro, nos sentiremos satisfechos. Sería genial que esto tuviese una difusión en la red enorme, pero sabemos que no será y que la gran mayoría habrá dejado de leer antes de llegar a esta línea. Sabemos que la gran mayoría ni lo leerá. Pero si has llegado hasta aquí, al menos comparte y comenta. Un pequeño gesto no cuesta nada y nunca sabes quién puede leerlo y abrir los ojos. Se puede ayudar, no es necesario que cambies tu vida, ni que des "maldito dinero" (aunque puedes). Sólo difunde porque cuantos mas seamos conscientes de la injusticia de este mundo, menos personas inocentes sufrirán.

Queremos seguir estas realidades tan frecuentes y poco conocidas, porque pensamos que en nuestro proyecto de nueva vida viajando, debe existir un cambio para con nosotros mismos. Queremos mejorar las cosas a nuestra manera, y pensamos que divulgar y difundir que se puede ayudar con poco, es una pequeña forma de hacerlo. SI NOSOTROS PODEMOS, TÚ PUEDES.

Will, trabajadores y yo en las bodegas de recepción de ayuda internacional.
Puerto Príncipe (Haití)

Will es su protector, es su PAPÁ, es su guía. Tiene familia y dedica su vida a cuidarlos, incluso
sacrificando a veces su propia vida. Es humilde y no quiere mas, porque lo único que necesita es amor y comprensión a su alrededor. Así lo predica y así lo vive. El reflejo está en su humilde y bellísima familia. 

"SI NO VALES PARA AYUDAR, NO VALES PARA VIVIR" Willberth Angulo. 

En tu mano está cambiar las cosas.

Pura Vida.

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