jueves, 25 de septiembre de 2014

MARIETA ABASCAL

Un buen título para el libro de mi vida podía ser "La incansable niña que siempre buscó la felicidad". 

Crecí creyendo que la felicidad estaba en el cariño de los demás, y hace unos días descubrí que siempre estuvo conmigo, dentro de mi.

Nací hace un puñadito de años en Zaragoza, mi sitio, mi lugar porque mi familia esta allí, aunque siempre soñé, volé y viajé lejos en mi mente, sin saber por qué, quizás necesitaba llenar inquietudes sin conseguirlo.

Fuerteventura
Fuerteventura, Sept. 2014
Crecí entre los pies bien posados en el suelo de mi madre y el mundo creativo y loco de mi padre, mi "Abascal" mi alma y mi maestro de sensaciones, me enseñó a apreciar los pequeños detalles, a amar a las personas como son y a vivir intensamente, aunque fuere poco, antes que mucho tiempo y engañada.

La vida, o quizás esta maltrecha sociedad, no me dejaron entender que el amor, el cariño y el respeto son gratis, se reparte generosamente por personas que no se habían cruzado conmigo, por lo que debía pagar un precio muy alto visto desde mi vida hoy. Pero el karma provee y ahora esas sensaciones tan puras me llenan y me alumbran en las noches de penumbra.

Siempre he seguido el camino marcado por una vida pre-establecida, esforzándome por agradar a mi entorno, sacrificando mi yo feliz. No entendía que todo tiene un costo, incluso la frustración de intentar ser lo que los demás querían para mi. El cajero de la vida se pasó por mi puerta y me cobró... me asusté, huí, me fui de todo y de todos, acompañando a Dante por su paseo con Virgilio por los infiernos. Y por suerte, siempre hay una mano amiga tendida que me agarró fuerte y me estiró el brazo para mostrarme que siempre hay opciones.

Viaje unos años, aunque hoy me doy cuenta de que solo me movía geográficamente, empecé a ver que la vida que a mi se me había inculcado no tenia nada que ver conmigo, empecé a.abrir los ojos y ver como todo lo que yo creía necesario para vivir era un teatrillo, que la gente es feliz con nada material, que solo necesitamos libertad para elegir nuestra vida. 

Solo cuando me desnudé y miré a mi alrededor, me di cuenta. Una señal mas de esta vida a la que siempre culpamos de nuestras penas, sin pensar que ella da y que sólo nosotros decidimos normalmente no coger nada. Pero sin esas barreras impuestas, empecé a llenarme poco a poco.

El relanzamiento personal comenzó en Empuria Brava y su campo de salto en paracaídas. Siempre he vivido a tope, al límite de todo, será por esto que estuve durante un año saltando 8 veces al día, llenándome de deporte, limpiándome por dentro, dejando pensamientos grises a un lado, la adrenalina me tenía enganchada. Y un paso lleva a otro, así que sin buscarlo ni esperarlo, me vi envuelta en una aventura de 4 meses navegando por Venezuela con 10 submarinistas, sin nada y con todo. Conocí, pasé penurias, crecí, ayudé, sobreviví y me hice mejor persona. Empecé a verle la carita a esa cosita llamada felicidad. Gracias Madre Natura, gracias Gran Océano por mostrarme que tú, universo infinito, eres el mejor guía que pueda tener. 

Qué sorpresa mas maravillosa poder descubrir que dentro de ti hay una persona que no conocías. Encantada.

Siempre me sentí afortunada a partir de aquí de poder viajar, de una manera u otra. Algo me hacia seguir buscando formas nuevas de visitar aun llevando una vida "normal". A través de Sudáfrica conocí sus gentes. Por una aventura loca, y muy íntima, por Marruecos buscando reencontrar a mi "Abascal", equilibré mi espíritu, y entre surf y volcanes me dejé un cachito de mi corazón en ese lugar increíble que es Hawaii.

Estos son los.primeros coletazos de lo que un día me hizo despertar y querer ser yo, darme cuenta de que se puede, todo se puede si lo luchas, y de que un camino alucinante me espera. Soy libre. Por fin. Porque somos dueños de nuestro destino... Cree!!!!

Algo despertó en mi viajar, conocer, abrirme al mundo, algo que me hacia feliz y al mismo tiempo me lanza jarros de humildad. La vida es mas grande que todos nosotros, y me da la felicidad sentirme parte de un todo. Empecé a confeccionar un traje de paz para vestirme con él, cosido por las experiencias y hecho con tela de sensaciones transmitidas por personas que he ido encontrando en este camino.

Después de 5 años en Barcelona, pensando que estaba todo conseguido, haciendo la vida que todos esperan, autocomplaciéndome de mis "victorias", dando por hecho que ya estaba llena de todo, la vida me vuelve a sorprender. Aterricé en Fuerteventura, mi "fuerte aventura" libre de toda presión y exigencia para conmigo, abrí mi mente, me sentí libre y me deje llevar por primera vez en mi vida... me dejé llenar por la creencia de que el camino que siempre soñé podía aparecer en cualquier momento, y acaba de llegar. Este es el primer paso de mi nueva vida. Renuncio a "todo" por tenerlo TODO. 

Este es mi sendero y me encantaría compartirlo, para que quien a veces deje de creer en uno mismo se acuerde de mi y siga buscando. Mi camino empieza aquí, por fin soy libre de andarlo....y hoy digo que no cambiaría ni un minuto de lo que he sufrido.... Porque ahora entiendo que aquello era también parte del camino.

Vamonosssssssss!!!!!!!