miércoles, 24 de septiembre de 2014

TOMY BARRANCO

Mi presente empieza cada segundo que vivo, mi pasado es lo que me hizo llegar a ser lo que hoy soy. Por ese motivo doy gracias a todo lo pasado, gracias por haberme llevado a este punto de la vida donde poder emprender un viaje de conocimiento que me llena de una ilusión difícilmente explicable.

Nací en un pequeño pueblecito de Jaén llamado Jamilena. Mi tierra, mi hogar, mi gente. Un lugar donde el tiempo pasa despacio, los niños juegan en las calles sin la vigilancia de los adultos llenos de miedos televisivos. Paisaje de campiñas de olivares y montañas escarpadas, donde los atardeceres invitan a soñar sin remedio. 

Siempre fui rebelde y me mantengo en esas, sin preguntarme el por qué, simplemente aceptando lo que soy. 

Terremoto de Haiti 2010
Haití, Feb. 2010
Entre ir y venir familiar me encerraba en "los Mundos de Tomy", creando, soñando, leyendo desde muy niño, jugando en las calles y pinares de mi querida Jamilena.

Mezcla extraña entre la vida del pueblo y la vida acomodada que mi padre nos podía dar, oportunidades que tuve y que viví. Que me hacen ver las cosas de otra forma y saber disfrutar de aquello que realmente me llena.

Era buen estudiante, rebelde sin causa que nunca aceptó lo establecido y por eso me atrancaba, siempre buscando un por qué de las órdenes que no entendía muy bien para qué acatar. Desde la distancia, me siento orgulloso por no haberme doblegado, si no, no estaría escribiendo ahora estas palabras.

De pronto tenía la edad para volar y estudiar y así hice. Después de 4 años en Madrid, terminé mis estudios y conseguí la ansiada licencia de Piloto de Transporte de Línea Aérea. Un gran sueño que con el paso del tiempo me di cuenta que no era mi sueño realmente, seguramente por eso nunca ejercí como tal. 
Preferí seguir mi instinto rebelde, mi búsqueda, renegar de todo lo establecido, crear mi propio camino, con los valores aprendidos día a día y que cada día refuerzo mas.

Los avatares de la vida me hicieron comercial, camarero, empresario y definiciones múltiples de una misma cosa para hacernos sentir útiles (para otros). Estaba en la rueda social, intentaba estar integrado, como "debemos" hacer todos. Qué fácil es manipular a un niño señores poderosos con instrumentos y argucias mil.

Viviendo en mi Marbella querida, en situación de ricachón insoportable, sentía que esa no era mi vida, me consumía, el tiempo se escapaba entre mis manos y lo peor es que era consciente de ello. Estaba vacío, con tanto material y tan poco espiritual, no era capaz de ser feliz... Y decidí empezar a buscar un camino que después de muchos años he encontrado. Ahora toca andarlo.

Comencé a viajar solo, cada vez con menos bultos innecesarios, de un pais a otro, entre hoteles de lujo y aventuras programadas, desde Cuba hasta el desierto del Sahara en Mauritania. Hasta que un día un voluntariado me cambió para siempre. 

El gran terremoto de Haití en Enero de 2010 despertó todo lo que tanto tiempo llevaba intentando sacar en contra de todo, lo que me habían ocultado. Un mundo cruel y egoísta que derribó todo lo que me habían mostrado como el camino correcto. Salió el rebelde que decidió seguir su camino pesase a quien pesase y pasase lo que pasase. La balanza de la vida me mostró qué importa realmente, y que la sonrisa de un niño vale mas que todo el oro del mundo. Aprendí a escuchar, tolerar, entender y sacrificarme por un bien mayor. Me desprendí de vestidos de falsedad y conseguí acariciar la verdadera felicidad. Me hice yonki de la vida y las personas, y desde entonces solo sueño y pienso en conocerme mas a mi a través del mundo. 

Dos meses después me instalé en Costa Rica y solo hizo que confirmar que era lo que debía seguir haciendo.

Desde entonces solo una cosa me mueve. hacer un camino real que me lleve al sentido de la vida, que para mi no es otro que ser feliz y si puedo en ese camino, y con toda la humildad posible, ayudar a otros a serlo, mas cerca aún estaré del equilibrio natural del ser humano.

Esta es mi historia, este mi camino. Me gustaría compartirlo contigo.

 Volver a pa-PARAPA-pa